¿De qué sirve desear mil cosas si no se han valorado las que uno tiene?, incluso las que han parecido malas, las que han parecido malos momentos, o... (aclaro, es una palabra que no me gusta utilizar...) Desgracias...
Y si, miles de imágenes presuntuosas del facebook, libros de superación personal, y algunos gurús saldrán con la misma cantaleta: que si el agradecimiento, que si el pensamiento positivo, que si la programación mental.
Les voy a decir que opino de ello: llevo años con esa buena actitud, unas cuantas cajas de prozac, debo confesar, y... ni una ni la otra!
Muchos me dirán que algo no estoy haciendo bien... probablemente... pero aquellos que me digan eso, tengo una respuesta para aquellas personas: quiero que me demuestren que las cosas estan mejorando dentro y fuera de cada uno de nosotros, mi acto es coherente y definitivo, estoy comprometida conmigo misma y lo que me rodea, lo mio son ACTOS!!!! Agradecer también se traduce en actos, no solo en palabras frívolas o poéticas.
Puedo notar perfecto cuando a final de cuentas pareciera que la gente se está programando para creerse un mundo que no es real. Si es bueno agradecer, pensar positivo, pero la realidad es otra y hay que enfrentarla tal cual es.
¿No se han puesto a pensar que eso de la programación mental es para taparnos los ojos ante lo que sucede?
El poder mental realmente es muy fuerte, pero tiene que ser legítimo, no solo para obtener algo a cambio, situación por la que pasan todas esas personas que presumen programarse de manera positiva. LO hacen por que quieren algo de vuelta, no para generar esa energía por el bienestar mundial. ¿Es complicado? ¡SI! Pero hay que hacer consciencia plena de estos momentos por los que estamos pasando para tomar MUY en serio que deseamos, y que agradecemos.
Saludos y nos leemos pronto
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